¿Es adecuado usar collar para gatos?

El collar es el accesorio por excelencia de nuestras mascotas. Un elemento muy común para identificarlas. Actualmente hay para todos los gustos, precios y colores: podréis encontrar desde los más sencillos, pasando por los clásicos de siempre y hasta llegar a los más originales, solamente aptos para los animales más atrevidos. De todos modos, si nos fijamos, la imagen mental que tenemos atribuye este complemento a verlo lucido en los cuellos de nuestros perros ¿verdad? Aún así, lo cierto es que la oferta para gatos es igual de amplia, en lo que a collares se refiere, por lo que podemos encontrar múltiples opciones para nuestros felinos. 

 

¿Cómo elegir un buen collar?

La falta de costumbre hace que muchas personas se pregunten si es bueno para un gato llevar collar. Básicamente, y como hemos dicho al inicio, este complemento sirve para distinguir a nuestro animal, sea perro o gato, de otros de su misma raza, aunque también puede ser un método antiparásito o hasta un sistema para educar a nuestra mascota.  Eso sí, si estás pensando en comprar uno, es importante que leas atentamente las siguientes líneas porque te daremos algunos consejos de interés. ¡Ahí vamos!

 

Para la primera recomendación, tiraremos de refranero popular y os diremos algo claro y conciso:  “lo barato sale caro”. La verdad es que ante los refranes poca cosa más podemos añadir, ya que pocas veces se equivocan. Por lo tanto, lo más importante que debemos tener en cuenta a la hora de decidirnos por un collar u otro es la calidad. Si apostamos por un complemento como este, es fundamental que sea homologado, ya que así nos garantizará unos mínimos de bienestar que nuestro minino agradecerá y le evitará molestias innecesarias, como por ejemplo, irritaciones cutáneas.

 

A parte de esto, la elasticidad es otro de los temas interesantes a tener en cuenta en el momento de tomar la decisión de compra ya que éstos son los más seguros y los que mejor se adaptan al cuello de nuestra mascota.

 

Debemos advertirte que, cuando entres a la tienda descubrirás un mundo apasionante y desconocido. Observarás múltiples opciones y, muy probablemente, te llame la atención uno en concreto: el collar con cascabel. Bonito ¿verdad? De hecho, para muchos es una auténtica monada pero, lamentamos deciros que no es la mejor opción.  ¿Por qué? Os damos tres sencillas razones:

 

  1. No solo es un ruido constante y molesto para ti, sino que es perjudicial para los oídos de tu gato.
  2. Los estímulos sonoros y continuos que emite el cascabel pueden provocarle nerviosismo y estrés.
  3. El peso en el cuello no es conveniente para nuestra mascota. Es un peso totalmente innecesario que no le hará sentirse cómodo.

 

Así pues, evita ponerle el cascabel al gato. Ponte en su lugar, y aunque para ti pueda ser un complemento de lo más gracioso, para él puede ser una auténtica tortura. Así que olvídate del diseño y céntrate en conseguir que el collar sea el que se adapte a tu gato, y no al revés.