La llegada del invierno: cómo afecta a su alimentación y a su actividad diaria

¡Qué frío hace en la calle! Lejos nos quedan ya los días en el que el sol amanecía espectacular, sin descanso, ese mismo que nos acariciaba la piel mientras salíamos a dar nuestro paseo matutino y se despedía con un “hasta mañana”, después de cenar. Ahora, en invierno, el sol ni calienta ni ilumina demasiado porqué aparece más bien poco, y esto se nota en nuestra manera de ver pasar los días, ¿verdad? Esta sensación, que se comenta en las conversaciones de ascensor, con los vecinos, también lo perciben nuestras mascotas. Ellos no pueden expresarlo en palabras pero lo sienten de la misma manera que nosotros.

 

Para los humanos, un buen abrigo, unos guantes y un zapato resistente son la clave del éxito para sobrevivir al invierno. En cambio, ellos, los perros, se refugian en su pelo y en su piel para combatir el frío y las inclemencias climatológicas. Así pues, y sabiendo que estas son las armas que tiene nuestro perro para afrontar el desplome de las temperaturas, debemos prestar atención del manto de piel, pelo y grasa que cubre a nuestra mascota.

 

Eso sí, cada raza canina, unos cuidados. Por ejemplo, los que mejor se adaptan a las bajas temperaturas son los perros que pertenecen a las razas nórdicas, ya que cuentan con una gruesa capa de grasa y un pelaje bien tupido. Sin embargo, son los perros con pelo corto y de tamaño más pequeño los que sufren con mayor intensidad el frío. Aun así, razas como el Bóxer, el Dobermann o el Dálmata, aunque sean de gran tamaño, como tienen muy poco pelaje sufrirán antes las consecuencias de las bajas temperaturas. No hay que confiarse al pensar que son fuertes y resistentes por su tamaño.

 

¿Cuáles son los síntomas que nos revelan que nuestro perro tiene frío?

 

Hay varios síntomas que nos permitirán saber que nuestro perro no está bien, que tiene frío. Por ejemplo, los temblores, una respiración lenta, movilidad torpe y pausada e incluso, en algunos casos, pueden padecer somnolencia.

 

Cinco consideraciones para el invierno:

 

-  Alimentación: Durante estas fechas el animal requerirá una cantidad mayor de energía para protegerse del frío. Para ello, puedes optar por un pienso con un alto contenido en proteínas y grasas, siempre dentro de una dieta equilibrada y adecuada a sus necesidades. Esta es la alternativa ideal en lugar de aumentar las dosis de alimento, ya que de esta forma estarías acostumbrando al animal a comer más cantidad. Consulta las opciones que te ofrecemos desde Fish4Dogs.

 

-  Hidratación: Hay que comprobar que no se haya congelado el agua, y mirar que esté limpia y fresca. Sí, parece una obviedad, pero nunca está de más recordarlo ¿verdad? El frío, además, provoca sequedad en la piel. Si lo detectas, consulta con el veterinario para empezar un tratamiento de hidratación dermatológica.

 

-  Paseos: Aunque da una pereza evidente es importante mantener este hábito. Eso sí, reduce el tiempo de la salida durante el invierno. Además, si hay espacio en casa, por ejemplo, juega con él para que se ejercite un poco. Como siempre, el ejercicio le irá genial para su salud.

 

-  Peluquería: El pelo es su manto natural. En invierno es recomendable no dar rienda suelta a la tijera e intentar mantener una medida adecuada para que el pelo cumpla con su función: proteger del clima.

 

-  Accesorios:  Hoy en día hay una gran variedad de abrigos pensados para ser lucidos por tu perro, entre ellos, prendas impermeables, fantásticas e ideales para combatir a una gran enemiga perruna: la humedad. El uso de estos complementos les ayuda de manera eficaz a proteger al perro frente a las inclemencias climáticas. Pero hay más, si te animas, puedes añadir unas botas para sus patitas o un sombrero para cubrirle la cabeza. Probablemente será el perro más fashion del barrio, ¡y el más calentito!

Todavía quedan meses de frío y lo peor no ha pasado todavía. Así que aquí te dejamos estos consejos para que tu perro pase lo mejor posible la época más gélida del año.