Alimentos para las mascotas con diabetes

La diabetes es una enfermedad que afecta a más de 3,5 millones de personas en España. De todos modos, esta enfermedad que ataca a todo el organismo, también la pueden padecer nuestros perros y gatos. Los cambios de hábitos de las mascotas y su creciente simbiosis con los dueños provoca que estén aumentando entre los perros y los gatos las enfermedades más propias de humanos, como por ejemplo, la diabetes.

La insulina es una hormona que fabrica el páncreas y que viaja por la sangre para transformar los alimentos que ingiere en nutrientes que puedan aprovechar sus músculos y órganos. El resultado de padecer diabetes es una peligrosa intolerancia a los hidratos de carbono de los alimentos, fundamentales para el bienestar del perro, así como alteraciones en el metabolismo de grasas y proteínas. Es por eso que, uno de los primeros pasos a seguir, después de confirmar el diagnóstico es controlar al máximo la alimentación de nuestro animal de compañía y establecer unas rutinas claras para mantener en equilibrio la salud de nuestro perro o gato.

 

Una recomendación general con cualquier mascota es que siempre de manera fácil disponga de agua fresca. Este consejo tiene doble importancia en el caso de un perro con diabetes. Recuerda que necesita beber mucha más agua, por tanto, si vas a salir de casa ten la previsión de dejar la cantidad necesaria.

 

Más consejos para la correcta alimentación de un animal diabético:

  • Añade alimentos con altas dosis de fibra.
  • Las legumbres son uno de los alimentos que ayuda a nuestra mascota enferma a mantener controlada la cantidad de azúcar en sangre. Los guisantes, por ejemplo, les aportan altas dosis de proteínas y fibras, que evitan la rápida absorción del azúcar por parte del intestino.
  • Incluye las vitaminas C, E y B-6 a su rutina alimentaria. Reducen la velocidad con la que los azúcares se acumulan en la sangre de la mascota.
  • Los dulces y los carbohidratos son dos tipos de alimentos que se deben eliminar cuando se alimenta a nuestra mascota diabética.
  • Repartir la cantidad diaria del alimento del perro en dos o más raciones favorece que el cuerpo de nuestra mascota sea capaz de atacar mejor a las moléculas de glucosa.
  • Olvida los premios dulces, opta por largos paseos y juegos al aire libre.

 

Una vez establecido el tratamiento a seguir, es muy importante que no se modifiquen las pautas establecidas por el veterinario. Debemos ser constantes y prestar mucha atención a la posible reaparición o intensificación de los síntomas.