¿Qué tipo de alimentación necesita un perro deportista?

A la hora de preparar a nuestro perro para practicar alguna actividad deportiva es tan importante el entrenamiento como la alimentación. La dieta que damos a nuestro animal deberá adaptarse en función del tipo de ejercicio físico que vayamos a realizar con él. Es importante que la comida que le ofrecemos al perro atleta le proporcione unas condiciones saludables, a la vez que prepara su cuerpo para el día de la competición.

Los perros deportistas tienen que hacer un mayor esfuerzo físico y, por tanto, tienen que ingerir un mayor número de calorías. Esto explica que la cantidad de calorías ingeridas por nuestra mascota atleta varíen en función de la cantidad de trabajo físico que conlleve la actividad en cuestión.  Las dosis de energía que se proporcionan al perro atleta a través de la alimentación deben incrementarse a medida que aumenta el nivel de trabajo y de estrés al que se ve sometido el perro.
 
Mientras que a un perro que realiza una actividad física moderada puede bastarle un incremento del 40% de la cantidad de calorías que ingiere, un animal que realiza un trabajo con altos requerimientos puede necesitar una cantidad extra de energía de entre el 50 y el 70%. No es lo mismo entrenar a un perro que practica un deporte extremo, como puede ser las carreras de trineo, con altos requerimientos físicos, que alimentar a una mascota deportista que nos acompaña en nuestras salidas de running. En todo caso, el nivel de actividad del perro dependerá de la dieta que le demos.

 

El papel de las proteínas en la alimentación del perro atleta

La nutrición de un can deportista debe ser rica en proteínas y grasas, pero baja en carbohidratos. Las proteínas ejercen un papel esencial en todas las mascotas, pero, en especial, son vitales en los perros deportistas. Las proteínas son las encargadas de la generación y mantenimiento de los músculos de nuestros atletas perrunos. A diferencia de los seres humanos, que necesitamos una carga extra de carbohidratos antes de hacer ejercicio, la fisiología de los perros está hecha para utilizar las grasas y proteínas de forma eficaz y proporcionarles la energía que necesitan.
 
Además, una alimentación a base de pescado es ideal por varias razones. Por un lado, por los efectos anti-inflamatorios del Omega 3 y, por el otro, el cartílago que tiene el pescado ayuda a mejorar las articulaciones rígidas o desgastadas que presentan algunos perros. Finalmente, otro de los beneficios es que el pescado es un alimento bajo en grasas que contribuye a mantener a nuestra mascota en el peso indicado. 
 
Cuando el perro atleta no está trabajando, puede que se deban sustituir los alimentos muy calóricos recomendados por una dieta normal. Posteriormente, la alimentación de trabajo se debe reintroducir paulatinamente durante el periodo previo a la carrera o al trabajo físico.

 

Recomendaciones en la dieta de nuestro atleta perruno



Los perros deportistas no deben comer antes o después de una sesión de gran actividad física. El resultado podría ser un bajo rendimiento del animal, incomodidad e incluso trastornos gástricos (vómitos o diarreas).  Lo idea es que nuestro perro coma 4 horas antes de hacer ejercicio y esperar 2 horas una vez haya finalizado la actividad.
 
Si nuestro perro tiene sed durante el ejercicio, es recomendable dejarle beber agua y que descanse 5 minutos antes de volver a la carga.
 
Durante el ejercicio se le pueden dar al perro alguna golosina o premio para evitar molestias por hambre o fatiga.
 
Conocer las claves de la nutrición adecuada para el perro deportista es esencial con el fin de acompañarlo de la mejor forma en sus entrenamientos. Una buena alimentación condicionará los resultados de esta actividad, pero, lo que es más importante, ayudará o no a nuestra mascota a estar sano. No hay que olvidar que, en estos casos, la dieta deberá modificarse para ir adaptándose a las nuevas necesidades energéticas que pueden ser diferentes dependiendo de muchos factores. Si tienes dudas, antes de entrenar a tu perro atleta no dudes en consultar con tu veterinario, es el que mejor te puede aconsejar en cada caso.